Cómo hacer una tortilla de patatas jugosa
Jugosa no es cruda: es una tortilla cuajada por fuera y tierna y cremosa por dentro. Todo está en cuatro decisiones.
1. Pocha, no frías
La patata se pocha a fuego medio-bajo en aceite abundante, sin dorarse. Queda tierna y se deshace un poco, y eso es lo que liga con el huevo.
2. Deja reposar la mezcla
Escurre las patatas, mézclalas con el huevo batido y espera unos 10 minutos. Las patatas absorben el huevo y la tortilla queda más jugosa.
3. Cuaja poco por cada cara
Una sartén bien caliente y poco tiempo por cada lado: 40 segundos por cara y darle la vuelta varias veces, en lugar de dejarla mucho tiempo por un lado. Así el interior no se seca.
4. El tamaño de la sartén
Una tortilla gruesa queda más jugosa que una fina. Elige una sartén en la que la mezcla quede de dos a tres dedos de alto.
¿Cuajada o poco cuajada?
Cuajada es la que no tiene huevo líquido en el centro; poco cuajada deja el interior cremoso. Es cuestión de gusto: para una tortilla más cuajada, deja más tiempo por cada cara.
Si cocinas para embarazadas, niños pequeños o personas mayores, mejor cuájala del todo y usa huevos frescos.
Míralo cocinarse
La receta de tortilla de patatas, animada paso a paso, con raciones y cebolla a tu gusto.
Cocinar la tortilla